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Capítulo 0. Invierno.

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El Pico de Pañuelo.

Lo último que piensa alguien que entre por primera vez en las calles de casas amarillas de Pico de Pañuelo es que se encuentra en un barrio obrero de casas baratas.

Frente al bullicio de vehículos y personas al salir del metro de Legazpi y cruzar el Paseo de las Delicias, en seguida uno se encuentra en un pequeño laberinto de calles silenciosas en las que aparentemente no ocurre nada.

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La historia de Pico de Pañuelo comienza en 1927. O quizás unas décadas antes, cuando el ayuntamiento de Madrid decide construir a las afueras de la ciudad el Matadero y Mercado Municipal de Ganados. Los mataderos que existían en la ciudad habían quedado obsoletos y se planeaba trasladarlos a lo que entonces aun eran las afueras de Madrid. Una vez acabado  y puesto en marcha el complejo industrial, se construyeron a su alrededor viviendas para albergar a los trabajadores de este y otros recintos industriales de la zona, como venía siendo habitual desde mediados del siglo XIX en toda Europa occidental. Las colonias industriales.

Es posible que su ubicación limítrofe, a las afueras del Madrid del momento, tenga algo que ver con el carácter introvertido de su trazado urbano. En el vértice norte, por ejemplo existe un gran espacio a modo de plaza arbolada, únicamente accesible desde dos calles interiores. Los otros dos vértices del triángulo son más accesibles ya que se encuentran junto a las instalaciones del matadero. De hecho, es el frente del Paseo de la Chopera el más permeable, pensado sin duda para facilitar el ir y venir de los trabajadores.

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No es este el único rasgo que hace singular a este conjunto de viviendas. Para su construcción se utilizaron técnicas constructivas vanguardistas para la época, como la utilización por primera vez en España de hormigón armado en su estructura.

Las transformaciones de los usos urbanos de la zona y en concreto el cierre del matadero en 1996 y su siguiente transformación en centro cultural a partir de 2003, han provocado en Madrid, como en otras grandes ciudades, notables cambios sociales y culturales.

Capítulo cero. Invierno.

Pasear por las calles de Pico de Pañuelo en diciembre no ofrece una idea muy concreta del carácter popular del barrio. Apenas hay circulación rodada y las pocas personas con las que uno se cruza desaparecen enseguida en algún portal o se mezclan de repente con el ir y venir de gente que habita en el exterior.

Una pista del cambio sociocultural que lentamente está sufriendo esta zona son la multitud de carteles espuestos en las ventanas de las fachadas amarillas. Se vende, se alquila, son los lemas que corean.

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La desaparición lenta pero imparable de las industrias que dieron origen a este barrio han ido transformando el perfil de la clase obrera que lo habita. Los trabajadores del matadero y del los mercados han ido dejando paso a otro tipo de mano de obra, inmigrante en su mayoría, como sus primeros habitantes seguramente, pero esta vez de la inmigración de finales del siglo XX, en su mayoría latinoamericana.

Las plantas bajas, pensadas en un principio como viviendas, como el resto del edificio, para maximizar el carácter dormitorio de la colonia, siguen mostrando hoy muy poca actividad comercial. Una imprenta, alguna peluquería y un par de bares, Pico de Pañuelo fue pensado para sacarle todo el partido a unos trabajadores que debían perder el mínimo tiempo posible en todo lo que no fuera trabajar.

Ahora, después de la profunda crisis capitalista de principio del siglo XXI que vuelve a ser el desencadenante de la transformación social de la ciudad, crece la preocupación sobre el futuro de estos olvidados legados de historia y espacios de vida. La especulación, la explotación de todo aquello que sea susceptible de generar beneficio económico, pueden hacer del Pico de Pañuelo un apetitoso negocio.

Y es, quizás en este sentido, la cultura, en forma del nuevo centro cultural de Matadero, la que revalorice esta Colonia, para convertirse en uno de esos espacios estériles de las ciudades modernas, un nuevo objeto de consumo.

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La proyección del Documental del caso del “4F: ni olvido, ni perdón” nos llevó a Madrid entre los días 13 y 18 de diciembre.

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Durante los días en los que estuvimos alojados en la residencia de Pico del Pañuelo, y en los que estuvimos realizando un nuevo trabajo de investigación videográfica sobre el mismo barrio, tuvimos la oportunidad de proyectar nuestro último documental “4F: ni olvido, ni perdón”. La dificultad que plantea la proyección de este tipo de trabajos de denuncia social, ya sea en salas de cine comerciales o en televisiones tanto públicas como privadas, nos ha llevado a dedicar los últimos 6 meses a presentarlo personalmente, siempre que ha sido posible, en diferentes espacios alternativos donde poder dar a conocer esta inquietante historia.

El caso del 4F intenta poner un poco de luz sobre uno de los casos de corrupción política, judicial y policial mas graves ocurridos en la ciudad de Barcelona en los últimos años. Desde que se estrenara la película en el mes de junio del 2013 en Barcelona, tras la ocupación de un cine en la Via Laietana, y a la que acudieron más de 800 personas, se han sucedido decenas de presentaciones en Barcelona, pero también en diferentes pueblos y ciudades de Catalunya y del estado español. Después del estreno madrileño en el mes de julio que tuvo lugar entre otros lugares en el Patio Maravillas, tocaba esta vez presentarlo en otros espacios relacionados con los movimientos sociales de Madrid.

El día 13 se proyectó en el CS(r)OA La Quimera, en Lavapiés. Para esta presentación y las dos siguientes estuvo presente, Rodrigo Lanza, una de las personas afectadas por el caso y que fue condenada a 5 años de prisión y 2 de libertad condicional por unos hechos que no había cometido.

El sábado 14 le toco el turno al ESLA El EKO de Carabanchel. Dentro del marco de unas jornadas de debate antirrepresivo. Para este pase se sumó también Mariana Huidobro, madre de Rodrigo Lanza, implicada desde el primer día en los grupos de apoyo que durante ocho años ha luchado para visibilizar las irregularidades y las injusticias que han sufrido su hijo y los demás afectados. En el debate posterior a la película participaron miembros de la comisión de LegalSol, la comisión legal que surgió del 15M durante la acampada de la Puerta del Sol, así como Jorge Aranda, falsamente acusado por unos hechos ocurridos durante la visita de Javier Fernández-Lasquetty al hospital Rey Juan Carlos de Móstoles. Durante el debate se expusieron, entre otros temas, la nueva ley de seguridad ciudadana que desde el Partido Popular se ha llevado al congreso y como esta tiene como objetivo castigar las protestas ciudadanas.

Al día siguiente, y como continuación de las mismas jornadas antirrepresivas nos desplazamos al barrio de Vallecas para mostrar el documental en el Ateneo Social Autogestionado VK 49.

Otra proyección tuvo lugar el lunes 16 en el CSOA La Morada del barrio de Chamberí. Más de 60 personas acudieron a la convocatoria pese a lo improvisado del pase, programado apenas una semana antes. Durante la charla posterior surgieron cuestiones como de qué forma debemos afrontar montajes policiales de manera organizada, utilizando para ello herramientas como las redes sociales o como en este caso, proyectos de investigación audiovisual.

El último pase, y muy especial, tuvo lugar en la librería Traficantes de Sueños, organizado por la cooperativa de comunicación Freepress, el miércoles 18 de diciembre. La librería se llenó y entre los asistentes pudimos encontrar a Sergi García, víctima de otro caso de agresiones y montaje policial ocurrido en Barcelona en 2012 y documentado en otro reportaje por la misma comisión audiovisual.

El caso del 4F

Barcelona, 2006. El caso 4F, que acabó con un agente de la Guardia Urbana en coma, se saldó con la detención y condena a prisión de cinco jóvenes y el suicidio de una de las acusadas, Patricia Heras. Rodrigo Lanza, el principal acusado, no salió de prisión hasta diciembre del 2012.

Los detenidos se declararon inocentes y denunciaron haber sido víctimas de malos tratos y abusos policiales. Dos de los agentes denunciados, que fueron testigos clave en el juicio, han sido condenados recientemente por otro caso de torturas.

La investigación desarrollada por este documental defiende la inocencia de los jóvenes y apunta a una trama de corrupción policial, política y judicial, no vista como excepción sino como modus operandi habitual del sistema.

Cómo ver el documental.

Se pueden conseguir copias en DVD en la librería Traficantes de Sueños de Madrid, así como en la Llibertària, El Lokal, y la Ciutat Invisible de Barcelona.

foto eko

 

 

en su interior

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La singularidad de la trama urbana del Pico del Pañuelo, convierte al barrio en catalizador de las dinámicas propias del centro de una gran ciudad, como Madrid, y encuentra en su interior la tranquilidad propia de lugares alejados de la ciudad.

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